“TODAS LAS NOCHES, TODA LA NOCHE” Ana y María estaban enamoradas de José.Y José lo estaba de Maria. Esto Ana lo sabía, pero como no lo podía soportar, le hizo creer a María que José se le había tirado en el boliche (Ana “le había cortado el rostro” porque “le habían dicho” que José se hacia el enamorado con todas las chicas para….). el engaño tendría sus efectos noches después, cuando José la quiso besar a Maria en la puerta de su casa: Maria, desconfiadísima lo rechazo una y otra vez. La confesión de Ana, un año después, llegaría demasiado tarde para el amor que su amiga seguía sintiendo por José, y devino finalmente en un sueño que Maria termino soñando todas las noches, toda la noche: José la acompañaba hasta su casa u cuando quería besarla, ella le respondía con todo el amor y las ganas que había sentido aquella vez. La cuestión es que María soñó tantas veces el mismo sueño, que a la María y al José de los sueños empezó a ganarlos, en cada sueño, la sensación de haber vivido lo que estaban haciendo. Cuando la Marie de los sueños cayo en cuenta de que era un sueño suyo que se repetía, estuvo a punto de decírselo al José, pero se callo la boca. El José rompió finalmente el silencio que le imponía la lógica (ya que ni se imaginaba que lo soñaban), y le aclaro a la María que aunque le pareciera una locura lo que le iba a decir, el no iba a continuar haciendo algo que no solamente le parecía que ya había hecho, sino que, además, estaba harto de hacer. La María le pidió entonces, llorando, que la perdonara, le explico que lo que estaba pasando, en realidad, era un sueño suyo que se repetía; que era el único modo que ella tenia de estar con el, porque una chica de su realidad le había ocultado durante demasiado tiempo que otro josé _ igual a el_ estaba enamorado de ella; que cuando la chica se lo había dicho ya era demasiado tarde; etc. El José le advirtió que aunque fuera cierto el absurdo que le estaba diciendo, el no se iba a pasar todas las noches, “haciendo lo mismo”. _” ¿Yqué podemos hacer? _” Y, no sé… Podríamos hacer el amor.” _”¡¿Cómo!?” _”¡Bueno…! ¿Qué queres que te diga!” _”…” _”…” _”¡…!” E hicieron el amor. E hicieron el amor, el amor, el amor….(mientras tanto, a la María de la vigilia le empezó a crecer la panza de la preñez…. El ginecólogo estuvo convencido de que era un embarazo psicológico (no podía ser de otro modo con una virgen) hasta que le hicieron la primera ecografía: ¡María estaba embarazada y esperaba un varón!). _”¿Cómo le vamos a poner?”, le pregunto la maria al José, en el sueño de esa noche. _” Y no sé… Ponele Jesús…”